jueves, marzo 02, 2006

Viejo y sabio


Uno crece con la idea de que las cosas en la vida son de una manera determinada y no imagina posibilidades intermedias. Jugar, querer a los padres, ir al colegio, estudiar, escoger una profesión, pololear, casarse, tener hijos, trabajar, etc...y pareciera que cada una de esas cosas uno las piensa como acorde con un modelo bien definido; quiero decir que uno no imagina el grado de complejidad que entraña la vida (felices quienes tienen la capacidad de simplificarse la vida!) con todas sus etapas y escenarios, y a los ocho o diez años se cree que llegando a los 25 va a estar todo armado y funcionando aceitadamente. Pasan años antes de ir descubriendo que, como dije hace poco, nada era como creíamos: a menudo la vida nos pasa por encima. Pero también se descubre que la vida tenía posibilidades y soluciones intermedias: uno puede no querer tanto a los padres y no ser un monstruo por ello, es posible ganarse el sustento, e inclusive ser exitoso, sin haber sido brillante en los estudios, se puede trabajar y vivir sin haber pasado por la universidad, a veces mejor que los que sí lo hicieron...se podía sobrevivir al amor y al desamor haciendo acopio de experiencia y conocimiento para otros años, se podía vivir, en resumen, sin cumplir con el programa oficial y no morir en el intento...me acuerdo de la letra de una canción: "La vida es una moneda: quien la rebusca, la tiene; ojo, que hablo de monedas, y no de gruesos billetes (...) Solo se trata de vivir: esa es la historia; con un amor, sin un amor, con la inocencia y la ternura que florece a veces; a lo mejor resulta bien...". ¡Cómo siento no haber contado con una voz amiga que hubiera contado todo esto antes de tener que padecer sin consuelo los sinsabores de los momentos amargos!...cómo añoro haber estado más cerca de alguien que fuese viejo y sabio..!

2 comentarios:

El cronista de la O' dijo...

yo no soy viejo (sobre todo) ni sabio, pero sabes bien que habría estado en todas contigo. como aprendimos ya hace hartos años atrás.
AMIGO.

PD.: nunca es demasiado tarde para... TODO.

POLAF dijo...

quizás a todos no hizo falta esa voz vieja y sabia. A veces la tuvimos cerca, pero demasiado tarde nos dimos cuenta de su valor. Tonteras de la juventud, por eso me alegra estar entrando a esta nueva fase de la vida, puede ser menos movida, pero más sabia en muchos sentidos.
Un abrazo amigo,
Polaf.